sábado, 26 de mayo de 2018

Aprender cosas nuevas

Todo comportamiento se aprende. Muchos padres pensáis que hay conductas que son “naturales” y que por ello no es necesario reforzarlas pues es lo que el niño debe hacer. Pero debéis saber, que si queréis que vuestro hijo aprenda HAY QUE REFORZAR.


Objetivo: Fomentar la enseñanza de vuestro hijo a través de los refuerzos.

Qué hacer:

1. Antes de reforzar, tenemos que tener bien claro qué es lo que vamos a reforzar. El comportamiento que seleccionemos deberá ser claro y concreto. Un ejemplo; que recoja los juguetes cuando se lo pida.

2. Identificar cuáles  son los reforzadores más atractivos para el niño. Para ello, será necesario exponerle a diferentes cosas que le gusten comer o jugar y observar cuáles les interesa más o el tiempo que pasa jugando con ellos.

3. El refuerzo debe darse inmediatamente después del comportamiento que estemos enseñando. Un ejemplo; el adulto da una petición  - el niño responde - le damos un juguete preferido (reforzador).

4. Los refuerzos que se vayan a utilizar en la enseñanza hay que guardarlos y privar al  niño de ellos, no pueden tener acceso a ellos siempre que quieran. Si esto no se lleva a cabo, el niño perderá interés en el reforzador.

5. Se recomienda guardar algunos reforzadores atractivos y que solo estén disponibles  para la enseñanza de ciertos comportamientos específicos. Un ejemplo; si al niño le cuesta esperar, podremos utilizarlos para la enseñanza de esa habilidad, consiguiendo que se interese más por la espera.

6. Ir explorando y variando cada cierto tiempo los reforzadores, los niños se cansan si siempre se les da lo mismo y pierden interés. 


7. Cuánto más novedosos e impredecibles sean los reforzadores, mejor.


8. No solo se centre en reforzadores primarios como las chuches o tangibles como los juguetes, también puede reforzarlo socialmente con abrazos, caricias, cosquillas o elogios (¡qué bien que lo has hecho!, ¡fenomenal!).

No debemos olvidar:
Hay que reforzar el comportamiento que queremos que se aprenda o se mantenga, si el niño no obtiene refuerzo por comportamientos buenos y adecuados los buscará a través de comportamientos problemáticos, pues estos si son reforzados ya que reciben una atención inmediata por parte de los adultos.

Conceptos clave: 

Reforzador
Saciedad
Privación
Refozador tangible
Reforzador primario 
Reforzador social

Para cualquier duda, no olvide contactar con un profesional cualificado.

martes, 15 de mayo de 2018

Un adolescente con autismo está en camino de conseguir el Premio Nobel


Jacob Barnett, es un adolescente de 14 años que tiene autismo y un CI más alto que Albert Einstein (CI de 170) y está en camino de conseguir el premio Nobel. En una sola semana se enseño álgebra, geometría y cálculo. Ahora es un respetado estudiante de universidad que estudia para obtener un doctorado en física cuántica.

Aquí en este enlace os dejamos su historia 
https://www.clarin.com/sociedad/diagnosticaron-autismo-comparan-albert-einstein_0_HkyxZM_oDQx.html

lunes, 7 de mayo de 2018

Conductas autoestimulatorias

Las conductas autoestimulatorias cumplen una función de gratificación a nivel sensorial, interfieren en la atención y por tanto en el aprendizaje, son altamente reforzantes y se dan en situaciones en la que el niño/a se encuentra aburrido y/o estresado.

Objetivo: Reducir las conductas autoestimulatorias   
                                         
Que hacer:

1. Enseñar conductas incompatibles con la conducta autoestimulatoria (si el niño aletea las manos, podemos pedirle que choque las manos, que suba las manos hacia arriba, que haga el avión..., de esta manera, interrumpimos la conducta que queremos reducir).

2. Si el niño/a muestra conductas autoestimulatorias con las manos podemos enseñarle "manos quietas" (cada vez que digamos la instrucción "manos quietas" el niño tiene que poner las manos sobre sus piernas si esta sentado o al lado de ellas si esta de pie). Al principio le daremos ayuda fisica y poco a poco la iremos desvaneciendo. Es muy importante reforzar inmediatamente la respuesta sea con ayuda o sin ella para que se produzca el aprendizaje. El mismo prcedimiento con conductas autoestimulatorias con las piernas.

3.  Si el niño/a muestra conductas autoestimulatorias con los objetos, le enseñaremos a jugar con esos objetos de manera funcional. Por ejemplo, el girar las ruedas de los coches (podemos elaborar una carretera con diferentes coches y obstáculos, puentes, gasolineras, y le enseñaremos a jugar de manera adecuada). Otro ejemplo, girar cordones o hilos (podemos enseñar que con ese instrumento coser piezas de madera, trenzarlos, hacer collares y pulseras, etc..).


Diferentes estudios muestran que las conductas estimulatorias se reducen cuando dotamos al niño/a de juego funcional. Dotar al niño/a de juegos manipulativos como puzzles, encajar piezas geométricas, hacer torres con los legos, pinchitos, juegos de coser... hacen que a la vez que el niño juegue funcionalmente, disminuyan las conductas autoestimulatorias (si el niño aletea las manos y le ponemos a realizar un puzzle, ya no podrá seguir con dicha conducta).

No debemos olvidar: Es muy importante reducir las conductas autoestimulatorias con una intervención adecuada, ya que estas con el tiempo, aumentan en frecuencia e intensidad.

Para cualquier duda, contacte con un profesional cualificado.