martes, 9 de junio de 2015

La imitación con bloques

La imitación con bloques ayuda a aprender a jugar con un objeto de forma correcta y funcional, aumenta la atención, la memoria y la psicomotricidad fina, establece autocontrol de comportamiento sobre los objetos y a través de ella enseñamos a esperar turno. 

Objetivo: Fomentar la imitación con bloques

Qué hacer:

1. Los materiales pueden ser legos o bloques de madera, se recomienda que sean de varias formas y de colores. Tanto el terapeuta como el niño/a deben tener los mismos objetos en cantidad y color. 

2. Empezaremos a trabajar desde el nivel más fácil, y poco a poco iremos aumentando el grado de dificultad.

    -   Nivel 1 : Encima (con un bloque de base se colocarán las piezas encima de ésta). 
    -   Nivel 2: Izquierda y derecha 
    -   Nivel 3: Frente y atrás

3. Al principio, utilizaremos los bloques necesarios para la estructura, más delante incluiremos bloques adicionales que no van a formar parte de la estructura.

4. El terapeuta se coloca sentado en mesa al lado o frente al niño/a. Cuando el niño/a esté atendiendo, el terapeuta realiza el modelo (tras la instrucción "haz esto") y el niño/a debe copiarlo. 

5. En la enseñanza se utilizará ayuda física, la cual, se irá desvaneciendo de manera que el niño/a trabaje independiente.


6. Al principio se reforzará cada respuesta correcta, posteriormente y cuando el niño/a vaya adquiriendo la habilidad el refuerzo pasará a ser intermitente, cada dos piezas, cada tres piezas correctas y así sucesivamente. Por último, solo se reforzará cuando haya copiado el modelo completo. 

7. Cuando los niveles comentados anteriormente estén adquiridos, podemos enseñar a copiar construcciones de fotografías o dibujos. También para trabajar la memoria, enseñaremos al niño/a la fotografía de una construcción durante 5 segundos y posteriormente taparla, para que el alumno forme la estructura que se le ha mostrado anteriormente.


La terapeuta realiza el modelo a imitar
El alumno realiza la imitación






























No debemos olvidar:
Para la enseñanza de la imitación con bloques, tenemos que evaluar que el niño/a presenta la habilidad de imitar con y sin objetos y de igualar bloques por forma y color. Son habilidades prerrequisitas para la enseñanza de construcciones.

Para cualquier duda, no olvide contactar con un profesional cualificado.

lunes, 4 de mayo de 2015

Experiencia sobre la terapia ABA de Ana y Carlos

Cuando llevamos a nuestro hijo a La Pieza del Puzzle acababa de cumplir dos años. No hablaba (había dejado de emitir sonidos meses antes); no miraba a los ojos cuando le hablabas; no respondía a su nombre ni a órdenes sencillas; no se dejaba ayudar, retrayendo las manos en cuanto le tocabas; tenía conductas repetitivas y rígidas; aleteaba constantemente; no señalaba objetos, ni pedía cosas; lloraba cuando se le acercaban otras personas de la familia; no imitaba; y así un largo etcétera. 

Aquello eran muchos síntomas y todos en la misma dirección, TEA (Trastorno del Espectro Autista), y así nos lo ratificaron cuando lo valoraron en el equipo de Atención Temprana. 

Nos dijeron que tendría que recibir estimulación e investigando descubrimos la terapia ABA (Análisis Aplicado de la Conducta). Era una terapia que había surgido en EE.UU. y que parecía lograr avances con niños con TEA, aunque en España todavía no estaba muy extendida. El Equipo de Atención Temprana nos habló de “La pieza del Puzzle” donde se llevaba a cabo esta terapia, y afortunadamente estaba cerca de donde vivimos. Sin pensarlo dos veces, llamamos para que le hicieran una valoración a nuestro hijo, tenía entonces 22 meses.

El día de la valoración comprendimos que estábamos en manos expertas. Durante una hora aproximadamente, cinco terapeutas observaron y evaluaron de cero a nuestro hijo y descubrieron sus dificultades de forma pormenorizada. Manuela e Ingrid nos propusieron un programa de enseñanza individualizado para él, y comenzamos. Os queremos agradecer especialmente a las dos por ese día. Fue el empujón que necesitábamos. 

Comenzamos con cuatro horas semanales de terapia y rápidamente aumentamos a ocho tras ver la evolución de nuestro hijo. En tan solo dos meses y medio empezó a hablar de nuevo. 

En seis meses de terapia la evolución de nuestro hijo ha sido increíble. Ahora habla todo el tiempo (a veces demasiado porque repite como un lorito, ya que surgió el inconveniente de las ecolalias, aunque parece que lo está controlando poco a poco); nos llama por nuestro nombre y nos mira constantemente a los ojos cuando jugamos con él; responde a su nombre y a multitud de órdenes como: siéntate, ven, dame esto, señala, corre, etcétera; se deja ayudar y coger sin problema; no aletea y no tiene tantas rigideces; señala constantemente y ha aprendido muchísimas palabras; pide agua, pan, la tele, el ipad o cualquier cosa que le apetezca; imita gestos y juegos; canta canciones y le encanta estar rodeado de gente porque ya no llora cuando le abrazan, le cogen o le besan. Incluso podemos lavarle los dientes a fondo con la simple recompensa de jugar un poco con el ipad. 

Es algo increíble en el poco tiempo que lleva… o no tanto, porque cuando nos dejan ver las sesiones de terapia junto a Ingrid, nos lo explicamos todo. Es apasionante ver como trabajan durante dos horas. La cantidad de programas que llevan a cabo con nuestro hijo, y la forma en que lo hacen, con un cariño máximo y con un control de la situación que nos deja con la boca abierta. 

El pequeño no se levanta de la silla (ni quiere), si no se lo piden, ha aprendido a hacer cosas que nosotros ni siquiera nos imaginábamos que pudiera llegar a aprender tan pequeño y se le ve disfrutar todo el tiempo. Y todo esto aplicando una terapia que utiliza recompensas pero no castigos. A veces se enfurruña y llora porque quiere más recompensas (sobre todo jugar con el ipad), pero nada más.

Sabemos que es sólo el comienzo y que es un camino muy largo, pero lo que tenemos claro es que con la ayuda de Ingrid, Manuela, Paloma o cualquiera de las chicas (que nosotros ya idolatramos), será más fácil. Porque siempre nos ayudan con cualquier duda que tengamos y nos orientan en la dirección correcta, trabajan cualquier tema que les proponemos y son encantadoras. Ha sido una suerte haberlas encontrado. 

Espero que nuestro testimonio os haya ayudado.

                                                                                                                                         Carlos y Ana

lunes, 13 de abril de 2015

ESCUELA DE PADRES: Curso sobre manejo de conducta en TEA y otros TGD

Para La pieza del puzzle es fundamental el papel que juega la familia para conseguir un mantenimiento de las habilidades que los niños y niñas aprenden a través de la terapia, pero para ello, debemos ofreceros la posibilidad de poder aprender como hacerlo.

Un primer paso es adquirir el control instruccional sobre vuestro hijo/a, que os permitirá manejar su conducta y poder así estar preparados para mantener lo aprendido e incluso enseñar nuevas habilidades.

Para ello os ofrecemos esta segunda convocatoria del curso sobre el manejo de de conducta en el que os ofrecemos una formación teórica y práctica de los conocimientos básicos de la metodología ABA.

En este curso encontrareis las claves para analizar la conducta de vuestro hijo/a, saber detectar que es lo que la mantiene y lo más importante, daros las claves para que aprendáis a reconducir las conductas inadecuadas de una manera efectiva.

¡Ánimo, os esperamos!





domingo, 29 de marzo de 2015

2 de abril - Día Mundial de la Concienciación del Autismo

El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo no tiene por único objeto generar comprensión; es una llamada a la acción. Insto a todas las partes interesadas a participar en la promoción de los avances prestando apoyo a programas de educación, oportunidades de empleo y otras medidas que ayuden a hacer realidad nuestro ideal común de un mundo más inclusivo.

Texto extraído del mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas
2 de abril 2014




domingo, 8 de marzo de 2015

Mi hermano tiene autismo


Os presentamos este cuento dirigido a niños entre cuatro y cinco años de edad. Como sucede en cada momento de la vida, los niños en esa edad, reparan en una serie de cosas que les llama la atención y en otras no. En este libro, se busca dar contestación a todo aquello que les sorprende, a lo que no entienden, omitiendo información que también por su temprana edad, por ahora es irrelevante y que ya tendrán tiempo de aprender y asimilar.
Esta vez, los hermanos son los protagonistas, pero también está pensado para cualquier otro adulto o niño que tenga alguna relación con personas con autismo: compañero de clase, profesor, vecino, etc ... y que también necesite respuestas.
‘Mi hermano tiene autismo’ es en definitiva un libro explicativo que nos presenta las típicas y habituales preguntas que pueden pasarse por la cabeza de estos pequeños en su modo de percibir a sus hermanos con autismo.
Es un libro que también va dirigido a los padres y profesores como ayuda para encontrar que explicación deben dar a los niños con desarrollo típico, acerca del autismo. 
Esperamos que disfrutéis de este cuento. Podéis encontrarlo en el siguiente enlace:

domingo, 1 de marzo de 2015

El autismo y la hipersensibilidad auditiva

Sabemos que las personas con autismo presentan hipo o hipersensibilidad auditiva, visual, olfativa, gustativa y táctil. Cerca del 40% de los niños con autismo tienen alguna anormalidad de sensibilidad sensorial (Rimland 1990). Uno o varios sistemas sensoriales están afectados de tal forma que las sensaciones normales son percibidas con una intensidad intolerable. Afortunadamente, la hipersensibilidad disminuye a menudo después de la infancia, pero para algunos individuos puede continuar a lo largo de sus vidas. Les fascinan determinado estímulos y en ocasiones no se inmutan ante un golpe doloroso o ante la sensación de frío.

La sensibilidad que más se encuentra en este tipo de población es la auditiva, y hay tres tipos de ruidos que son percibidos con extrema intensidad. Los ruidos inesperados, como los timbres de colegio, o el sonar de un  teléfono. Los ruidos con tono alto como los aparatos eléctricos usados en cocinas, baños y jardín (batidoras, taladros, secadores, sierras mecánicas etc... Y los sonidos múltiples, como ocurre en centros comerciales o el ruido de las reuniones sociales.

Algunos sonidos pueden ser evitados; ejemplo, los ruidos de los instrumentos de cocina se pueden utilizar cuando el niño no esté en casa, tapones para los oídos cuando el ruido es inevitable e intenso, también el oír música utilizando unos auriculares puede camuflar el ruido…

La distracción, el aislamiento o las conductas problema, pueden ser reacciones a sonidos que las demás personas de su entorno pueden considerarlos insignificantes. Por ello, es importante que tanto los padres y profesores conozcan la sensibilidad auditiva e intentar minimizar los niveles de los ruidos inesperados, reducir los sonidos de fondo de las conversaciones de otras personas, y evitar determinados sonidos que se sabe que son percibidos intensamente.

Aquí os mostramos dos vídeos que nos muestran como es vivir con hipersensibilidad al sonido:

- El primero es una animación que pretende dar al espectador una visión de la sobrecarga sensorial que vive día a día un niño con autismo: http://vimeo.com/52193530

- El segundo nos muestra como puede ser un paseo por la calle para una persona con TEA: 


lunes, 23 de febrero de 2015

Antes y después de ABA

Tenemos un peque encantador y precioso que se llama Víctor Aurelio. Cuando tenía aproximadamente año y medio sabíamos que “algo no iba bien”, y a los 2 añitos tuvimos un diagnóstico que se aproximaba al TGD (Trastorno Generalizado del Desarrollo) dentro del espectro del autismo. Desde los 2 años trabajamos arduamente para identificar y proporcionarle las terapias más adecuadas. En aquel momento leímos sobre ABA, y supimos que era una de las terapias más utilizadas en los Estados Unidos, sin embargo, cuando preguntábamos aquí en España por ABA recibíamos una clara sensación de rechazo a la metodología.  No era (ni es aún) muy conocida aquí, pero los profesionales parecen estar de acuerdo en que “ABA no”.  Y bueno, en aquel momento nos olvidamos de ABA e iniciamos la terapia que teníamos a nuestro alcance en los centros de atención temprana, que consistía en terapia cognitiva. Veíamos a los profesionales trabajar con ánimo y dedicación, pero nuestro hijo no hacía grandes avances.  Le tomaba mucho tiempo alcanzar algún logro, y al poco tiempo lo perdía. A esto se sumaban los fuertes problemas de conducta, sus autoestimulaciones y la gran variabilidad de sus estados de ánimo.  En el colegio también hacían todo lo posible, pero igual, nuestro peque hacía algunos avances y al poco tiempo retrocedía. Aquella inconsistencia nos preocupaba muchísimo, y llegamos a pensar que esta era la mayor limitación de nuestro pequeño: que no era capaz de avanzar de forma consistente.  
A medida que crecía aumentaban sus autoestimulaciones, comenzó a pegarse en la carita y a golpear los muebles, cosa que se convirtió en una conducta altamente estresante y disruptiva tanto para la familia como para el colegio.
En el 2014 cuando nuestro hijo tenía ya 5 años nos vimos en una coyuntura. Se nos iba su terapeuta, y en ese momento nos planteamos cambiar radicalmente de metodología. En nuestra búsqueda recordamos ABA y comenzamos a buscar algún centro o profesional en Madrid para explorar esta posibilidad.  Dimos con un par de opciones, pero al final, quienes tuvieron respuesta inmediata a nuestras necesidades y encajaron perfectamente en nuestra búsqueda fue el equipo de “la Pieza del Puzzle”. 

Nuestra vida cotidiana es un “antes y después de ABA”.  Desde el primer día, ABA comenzó a cambiar de forma radical nuestra forma de interactuar con nuestro hijo, e inmediatamente empezamos a ver cambios en su comportamiento y en su forma de expresar sus necesidades. Hemos aprendido a manejar mucho mejor sus rabietas, las cuales hace tan solo 4 meses eran frecuentes y al día de hoy son muy esporádicas y ocasionales. Hemos aprendido a reforzar de forma efectiva las conductas deseadas y a ignorar o trabajar las no deseadas, ayudando a modificar su conducta y a hacerla menos disruptiva y más adecuada. Hemos aprendido a comunicarnos mejor con él y a introducirle rutinas de manera más efectiva, a prestarle ayudas “por detrás” para que poco a poco sea más autónomo en temas como su higiene personal, vestirse, desvestirse, comer, etc.  En fin, que el primer impacto que tuvo ABA en nuestras vidas fue el de cambiar nuestra perspectiva y nuestra actitud.  Antes de ABA solíamos darlo todo por “evitar” las situaciones que pudiesen causarle “estrés” o “agobio” a nuestro hijo, con tal de evitar una rabieta. Con ABA aprendimos que estas situaciones siempre estarán allí, que son parte de la vida, y que en lugar de dedicarnos a “evitarlas” es más eficiente dedicar nuestro esfuerzo en que nuestro hijo aprenda a “manejarlas”.  También hemos aprendido que merece la pena incluso exponerlo a ciertas situaciones que le desagradan para ayudarle a modificar su conducta ante estas situaciones.  

En cuanto a los logros de nuestro pequeño, con la terapia ABA ha aprendido a imitar de forma consistente, lo que nos ayuda a enseñarle infinidad de cosas.  Durante meses e incluso años estuvimos insistiendo para sacar de él alguna que otra palabra.  Nos podíamos pasar largos minutos para lograr que nos dijera una palabra como “agua” o “patata” para acompañar sus peticiones, y con frecuencia tirábamos la toalla porque no había forma de que hiciera la petición verbalmente. Ahora pide las cosas con su voz siempre!!  Dice consistentemente “dame”, y repite las palabras que se le piden.  Aunque de momento es más que nada por imitación (nosotros le decimos la palabra correspondiente al objeto o acción que desea o que vamos a realizar), ya vamos notando cómo ocasionalmente sale alguna que otra petición o expresión espontánea.  Y es que no podía haber lenguaje espontáneo sin el paso previo de la imitación.  Nuestro hijo saluda con un lindo “hola” y se despide diciendo “adiós”.  Responde “buenas noches” y “hasta mañana” antes de irse a dormir. 

Nuestro hijo ha comenzado a jugar de forma funcional e independiente!!. Los días de invierno en casa ya no son un dolor de cabeza. Por indicación de sus terapeutas hemos readaptado su área de juegos en el salón, poniendo a su alcance actividades que le gustan y que sabe utilizar de modo funcional.  Ha aprendido a escoger lo que desea, a jugar solo, y a guardar (aún con un poco de ayuda) para luego coger el siguiente. Ha aprendido a hacer puzzles.  Comenzó con 9 piezas y ya hace puzzles de 30 piezas el solito.  Les encantan! Además, tiene en su estantería del salón juegos de memoria, lotos, ensartes, de clavar y de encajar. Ahora esta aprendiendo juegos nuevos en las terapias para seguir ampliado sus intereses, que luego se incorporarán a su estantería de juego independiente.  Lo que es mejor, hemos notado que a medida que disfruta del juego funcional y manipulativo, disminuyen sus autoestimulaciones!. Desde el segundo mes de terapia ABA, nuestro hijo muy pocas veces golpea su carita, y cada vez se van reduciendo otras conductas disruptivas.

Todo esto lo ha logrado en menos de 4 meses!!.  Es una alegría verlo sentadito en su mesa haciendo sus propias actividades en lugar de saltar sobre los muebles, tirar de las cortinas y golpear las mesas.  Víctor Aurelio sigue teniendo sus días buenos y sus días menos buenos, hay días en que está más tranquilo y atento y otros en que está más hiperactivo y en que aumentan sus autoestimulaciones. Pero le vemos avanzar. Y quienes estén leyendo esto y tienen pequeños niños con necesidades especiales saben que esa sensación no tiene precio. 

Quiero dedicar unas líneas a las personas que nos apoyaron y trabajaron con nuestro hijo desde sus 2 hasta sus 5 años.  Decir que la terapia ABA ha mejorado nuestra calidad de vida no pretende menospreciar el trabajo de los profesionales que trataron a nuestro hijo con anterioridad y que nos ayudaron a mantener la cordura tras el difícil diagnóstico, en la mayoría de los casos con mucho cariño y con un real interés en ayudarnos como familia. Estaremos siempre agradecidos.  Sin embargo hoy estamos convencidos de que nuestro hijo sí que necesitaba la metodología ABA, y que esta ha sido altamente efectiva en aprovechar las fortalezas de nuestro pequeño, hacer visibles los aprendizajes anteriores, y en ayudarle a controlar sus problemas de conducta.

Estamos sumamente comprometidos con este proceso, y sentimos que Ingrid y el equipo de La Pieza del Puzzle están igualmente comprometidas con nosotros. Es muy interesante y divertido ver cómo para el equipo de La Pieza, cada dificultad de mi hijo es un reto, y cómo se organiza un plan estructurado para ir venciendo los escollos paso a paso. Y lo más emocionante es ver cómo se van alcanzando metas concretas, y cómo una vez se alcanzan éstas se sacan del plan de trabajo y se ponen otras de mayor nivel y dificultad.  Es ver a tu hijo subir peldaños claramente y poquito a poco, lo que te permite al cabo de un tiempo decir “comenzamos en este punto y hoy hemos avanzado hasta este punto”. Es ver mejorar nuestra calidad de vida. 

Confieso que nunca me había sentido tan optimista desde que a nuestro hijo se le diagnosticó TGD. Nunca le hemos visto avanzar como en estos últimos 4 meses. Hubiésemos deseado comenzar con ABA 3 años atrás, pero nos sentimos satisfechos de que, aunque un poco “tarde”, tocamos esta puerta y estamos viendo los resultados. 

Como padres, nuestro deseo es que más y más padres en nuestra situación tengan acceso a información sobre ABA, y que comience a desaparecer ese rechazo con débil fundamento a una metodología científicamente validada y que de verdad funciona. Nuestro deseo es que los profesionales de la psicología acá en España comprendan que ABA no es una metodología de las llamadas “alternativas”, sino una  línea de terapia conductual que perfectamente puede ayudar a muchos de nuestros pequeños a regular y modificar su conducta para permitirles aprender de manera más eficiente.  De esta forma los padres de niños como el nuestro podrían desde el primer momento considerar ABA entre las posibles opciones de terapia, en lugar de descartarla a la primera, como nos ocurrió a nosotros.

Victor Aurelio Sigue avanzando!  Espero al cabo de un tiempo poder contar en este blog nuevos avances.

Laura Guerrero