domingo, 23 de abril de 2017

Consejos para disminuir los problemas de sueño de tu hijo/a

Sabemos que muchos niños con trastornos en el desarrollo presentan problemas de sueño, se levantan en medio de la noche (quieren hacer pis o tienen sed), van a la cama de sus padres al despertarse, no quieren volver a su cama, e incluso muchos, toman la decisión de irse a dormir a la cama del niño/a con tal de dormir un poco. 

Desde la pieza del puzzle, les aconsejamos, que si su hijo/a presenta problemas anteriormente comentados, se enfrenten a ellos lo más pronto posible. 

A continuación, les exponemos un programa de intervención que esperamos les sea muy útil. Sin embargo, les aconsejamos que intervenir en estos tipos de problemas no será fácil. Puede que no vayan a dormir durante la noche por unos días, por lo que antes de iniciarlo, elijan bien el periodo de intervención, como por ejemplo las vacaciones, de esta manera, estarán más preparados para llevar a cabo una intervención consistente.

  1. Establecer una rutina para la noche: Las actividades que ocurran antes de dormir deberán ser tranquilas y relajantes para que le ayuden a conciliar el sueño. Una rutina ideal sería darle un baño, ponerle el pijama, cepillarse los dientes, y en la cama leerle una historia o un cuento. Muchos niños/as se levantan en medio de la noche pidiendo hacer pis, si esto le suele ocurrir a su hijo/a, siempre llévelo al baño justo antes de meterse en la cama.
  1. Fijar el tiempo para irse a dormir: Establecer una hora apropiada para irse a la cama, para ello es recomendable en un principio fijar una hora más tarde de la hora que se desea que el niño/a se duerma. De esta manera, estará más cansado y más dispuesto para ir a la cama. La hora fijada para irse a dormir debe ser obligatoria y no se modificará hasta que el niño/a se vaya a la cama a la hora deseada.
  1. Reducir las horas de siesta: Es aconsejable reducir y/o eliminar las horas de siesta, de esta manera el niño/a estará más cansado en la noche, lo que ayudará a conciliar el sueño más temprano. También el no permirtirle levantarse tarde por la mañana es aconsejable.
  1. Mantenerse en la cama: Esto requiere que cada vez que el niño/a se levante deberá ser llevado de nuevo a la cama lo más rápido posible. Al colocarlo de nuevo en la cama usaremos el menor contacto físico posible, de esta manera, minizaremos la atención y reduce la batalla de control entre usted y el niño/a. Si el niño/a lo llama en la noche o provoca ruidos para llamar su atención, deberá ignorarlo frente a este tipo de conductas. El adulto deberá estar lo más cerca posible de la cama, pero nunca deberá dormir en la misma. La presencia física se irá desvaneciendo de manera gradual.
Información extraída del libro "esperanzas para el autismo y dificultades de comportamiento y aprendizaje"

lunes, 17 de abril de 2017

Mi experiencia en el equipo de La Pieza del Puzzle…un camino maravilloso

Este camino de aprendizaje y descubrimiento comenzó hace ya cuatro años.

En 2013, una de las empresas más grandes especializada en atención a la salud mental y del comportamiento de niños, jóvenes y adultos en Reino Unido, me dio la oportunidad de trabajar en uno de los colegios con mejor situación geográfica del país. Ésta es Cambian Group. Mi experiencia con personas con TEA comenzó entonces en el colegio Purbeck View. Mis comienzos fueron torpes y cautelosos, además del añadido de los inconvenientes del idioma; pero el centro me proporcionó formación adicional y un grupo de trabajo con un gran sentido de equipo. Competencias que no solemos escribir en un currículum como Cariño y Paciencia son muy apreciadas en esta realidad. Después de un largo tiempo en el colegio de Purbeck, comencé a trabajar para una de las organizaciones sin ánimo de lucro más grandes del condado de Dorset, Autism Wessex, cuya primera escuela, por el año 1971, comenzó en una caseta de jardín del patio de una de las familias implicadas. Este centro llamado Portfield School, también me proporcionó formación continua y una de las experiencias más constructivas hasta el momento. A raíz de que cada vez me sentía más y más implicada, más y más entusiasmada, más y más segura y preparada; me decidí a estudiar el máster ABA para autismo.

Desde entonces me puse a indagar sobre el trabajo que se realizaba en España con la metodología ABA, con miras a un posible regreso, y entonces di con La Pieza del Puzzle. Muchos cambios sucedieron hasta que por fin conseguí formar parte de este equipo.
A pesar de todo lo vivido, en mi primer día estaba asustada, pero también intrigada. Todo era nuevo para mí. Manuela e Ingrid me ofrecieron la oportunidad de observar su trabajo personalmente, de aprender y de tomar las riendas. En La pieza del Puzzle se vive una atención personalizada (que en pocos lugares de España se puede disfrutar), se ofrece un programa educativo individual a cada niño, una supervisión constante del trabajo, y hay una tremenda implicación de cada uno de mis compañeros con cada niño. Es un equipo inconformista y luchador. Trabajamos habilidades que hubiese deseado se hubieran trabajado en una atención temprana con las personas a las que atendí en Inglaterra. He podido observar que los niños aprenden a centrarse en las tareas, a desarrollar habilidades básicas de atención, como que te miren o respondan a su nombre; de imitación, tan importantes para su aprendizaje en diferentes entornos y contextos, etc.


Creo que una de las cosas más importantes que comparto con todo el equipo, es la certeza de que nuestros niños, vuestros niños, son CAPACES; y luchamos porque este mundo es suyo y hay hueco para todos.

Beatriz de Andrés Salinas

martes, 11 de abril de 2017

Que trabajamos desde ABA

Los padres de un niño que ha recibido el diagnóstico de autismo o retraso en el desarrollo se enfrentan entre otras, a la dura tarea de elegir un tratamiento o terapia para su hijo. En la mayoría de los casos se une el desconocimiento de lo que le ocurre al niño: ¿qué es tener autismo? ¿qué implica? ¿cual es su pronóstico? ¿dependerá siempre de nosotros? ¿podrá ir a la escuela?, con el desconocimiento de en que consisten realmente las opciones terapéuticas que se les ofrecen. Desde aquí, queremos daros una visión general de lo que trabajamos desde la terapia ABA.

A diferencia de otras terapias que tras un diagnóstico aplican un tratamiento estándar, desde  la terapia ABA trabajamos sobre conductas y habilidades, no sobre un diagnóstico, es decir, para nosotros lo importante no es si un niño es o no autista sino cuales son en concreto las problemáticas que plantea su retraso en el desarrollo, por ejemplo:  "nuestro hijo no come bien, solo come lo que le gusta” o "mi hija no atiende cuando le pedimos algo, no me responde"; "mi hijo no juega con sus hermanos" "no sabemos que hacer con él, cada día es más agresivo". Cada niño es diferente y es necesaria una evaluación previa completa e individualizada, para determinar cuales son las áreas sobre las que vamos a trabajar.

Básicamente, nos centraremos en la adquisición de nuevas habilidades y en el manejo y control de comportamientos inadecuados, para ello hay que disminuir o extinguir los excesos y  aumentar o fomentar los déficits:
 


Todas las conductas y habilidades que trabajamos son significativas, enseñamos para que el niño se integre en su comunidad y adquiera las habilidades propias de su edad.



martes, 28 de marzo de 2017

Qué es y cómo podemos detener la ecolalia

La ecolalia consiste en la repetición de frases o palabras que el niño/a ha escuchado de forma inmediata o retardada. Es un lenguaje no funcional y su uso puede revelar problemas en la comprensión del lenguaje o en el manejo de situaciones difíciles. 


Antes de intentar que vuestro hijo/a deje de usarla, es importante que veamos que uso se le da a la ecolalia:

- Como forma de comunicación: El niño/a puede no saber el significado de palabras individuales y se apoya en frases que ha escuchado para comunicarse. Por ejemplo, sabe que si dice ¿Quieres jugar con el coche?, el coche aparece.

La ecolalia es más fácil que un discurso espontáneo, por lo que también es más sencilla de utilizar para un niño/a con autismo, sobre todo en situaciones de estrés.

En ocasiones, la repetición es el final de una pregunta, por ejemplo ¿vas al parque? "al parque", que puede ser interpretado como una respuesta y así reforzado.

Los niños/as con autismo, pueden utilizar un guión relacionado con una emoción para expresar que es lo que sienten porque dicha frase o guión es el que tienen asociado con esa emoción o sentimiento. Por ejemplo, decir "viene el gigante verde" en lugar de "tengo miedo".

- Para recordar cosas: En ocasiones el niño/a repite una secuencia de pasos a medida que los va realizando a fin de poder recordar mejor y asegurarse que lo está haciendo correctamente. Por ejemplo "cojo el cepillo de dientes, pongo la pasta, me cepillos los dientes, ....."

- Para tranquilizarse: Ante una situación de estrés, por ejemplo, una habitación llena de personas hablando, repetir una y otra vez la misma frase, puede servir al niño/a a controlar sus emociones y relajarse.

- Para autoestimularse: La estimulación vocal de repetir algo puede producir en el niño/a una satisfacción intrínseca, siendo esto para él/ella una diversión.

Ahora que ya sabemos que usos puede estar dando el niño/a a la ecolalia, es importante que observes a tu hijo/a para saber cual de ellos es el que está utilizando tu pequeño/a, y así poder elegir y ajustarte mejor a las soluciones que a continuación planteamos:

- Enseñar guiones:

* Ayuda a tu hijo/a a entender que está bien decir "No lo sé", para aquellas preguntas para las que no saben la respuesta. De esta manera puedes controlar la repetición de la última palabra o frase que escuche.

Para entrenar esto, haz preguntas a tu hijo/a para las que sepas que no sabe la respuesta, y modela para que su respuesta sea "no lo sé", anticipándote a que no repita la pregunta o la última parte de la misma. Por ejemplo: ¿Donde están los abuelos? No lo sé. Al principio una ayuda puede ser formular la pregunta de la siguiente forma: "¿sabes donde están los abuelos o no lo sabes?

* Pide a tu hijo/a que te dé la respuesta correcta a determinadas preguntas. Por ejemplo ¿cómo te llamas? José. Repite la secuencia una y otra vez hasta que haya aprendido el guión correcto. Ten en cuenta, que debes utilizar preguntas para las que la respuesta es siempre la misma, y no utilices preguntas cuya respuesta cambia con frecuencia, como por ejemplo ¿de que color es tu pantalón?

* Poco a poco enseña a tu hijo/a todos los guiones que puedas enfocados siempre a sus necesidades. Hazlo de forma gradual, y así podrás brindarle herramientas para desarrollar confianza, vocabulario y comunicación e interacción adecuadas.

* Los guiones permiten evitar la frustración o la angustia que pueden suponer para tu hijo/a el no poder comunicar lo que sienten o quieren en un momento dado. A través del guión el niño puede solucionar un problema antes de que llegue a angustiarle y comience a gritar o llorar. Algunos ejemplos de frases que puedes enseñarle asociadas a situaciones son:

- Tengo hambre
- Necesito estar solo 
- Hay demasiado ruido
- Eso duele

-  Fomentar la comunicación:

Cuando tu hijo/a comience a hablar, averigua que es lo que trata de comunicar. Hazle preguntas y dale tiempo para que piense su respuesta.

Utiliza la fórmula de decirle una frase inacabada para que sea él/ella el que la termine, dándole las opciones para ello, por ejemplo: "Quieres ir a...." Jugar o Saltar. Puedes acompañarte de apoyos visuales usando tarjetas con imágenes. 

Si el niño/a no termina la frase, puedes cambiar la pregunta y decir ¿Quieres ir a jugar? y modelar para que responda Si o No.

Siempre que el niño/a nos comunique algo de forma adecuada, demostremosle que esa es la manera de conseguir las cosas, por ejemplo si nos dice, tal y como le hemos enseñado que algo es demasiado ruidoso para él, hagamos inmediatamente lo posible para que deje de serlo.

- Utiliza la técnica del modelado:

A través de esta técnica enseñaremos al niño/a las frases adecuadas que tiene que usar. 

Utiliza las palabras exactas que te gustaría que tu hijo/a use. Debes buscar las palabras y frases exactas que el niño pueda entender, elegir y reproducir. 

Para entrenar, tendremos que provocar las situaciones reales en las que el niño pueda utilizar esas frases o palabras de forma adecuada. Por ejemplo, podemos utilizar algo que ya sabemos que no le gusta, para ofrecérselo y modelar que él/ella responda: "no lo quiero".

Si repites la frase varias veces y el niño/a no responde, acompáñala de la realización de la acción, de está manera comenzará a asociar la frase con la acción y con el tiempo comenzará a utilizarla.

Evita las preguntas, porqué las repetirá, en su lugar dí lo que él debería decir. Por ejemplo, si ves que necesita ayuda para, en lugar de preguntarle ¿quieres que te ayude?, dí "por favor, ayuda" y alientale a que el/ella lo diga, y en ese momento dale la ayuda.

Cuando practiques esta técnica, evita en la medida de lo posible decir el nombre del niño/a, por ejemplo, si estamos enseñando a que salude, digamos solo "Hola" y no "Hola Juan", de esta manera aprenderá a saludar a los demás diciendo "Hola" y no "Hola Juan".


lunes, 20 de marzo de 2017

La intención comunicativa

Una de las características que encontramos en una persona con TEA es que su comunicación, está afectada en mayor o menor medida. Cada uno tiene diferentes destrezas en este campo, pudiendo ser verbal o no verbal. Independientemente de esto, lo que hoy nos ocupa es hablar acerca de la intención comunicativa que presente la persona.

Como su propio nombre indica, la intención comunicativa se refiere al deseo de una persona de comunicar algo, pudiendo ser de forma verbal o no. Esto implica, que dicha persona busque el interactuar con los otros, y que tenga la iniciativa para ello, que sepa que su gesto, acción o sonido provocan una reacción en el otro. Este es uno de los aspectos que se encuentra alterado cuando hablamos de la comunicación en personas con TEA.

Como hemos visto, la intención comunicativa, no tiene porque ser necesariamente a través de un lenguaje hablado con sonidos y palabras. Esto es importante a tener en cuenta a la hora de realizar una buena intervención en lenguaje. Tanto si el niño/a es verbal o no, la intervención debe de incluir el potenciar dicha intención comunicativa. Por mucho que dotemos de lenguaje (verbal o no) a una persona, si, esta no tiene la intención de utilizarlo, si no ha descubierto lo que puede conseguir a través de él, no servirá de nada, ya que no lo utilizará de forma espontánea ni con un fin.

En la metodología ABA, desde el inicio de la intervención, se trabaja dicha intención a través del programa de Mandos (peticiones), donde se enseña al alumno/a a pedir desde su forma más sencilla: extendiendo la mano hacia el objeto de deseo y mirando después al interlocutor, hasta donde el niño/a pueda llegar, por ejemplo verbalizando lo que quiere.

¿Qué podemos hacer para favorecer la intención comunicativa con un niño/a con TEA?

- Provocar situaciones en las que se genere la necesidad de comunicación para el niño/a. Por ejemplo poniendo objetos de su interés a la vista, pero sin que pueda acceder a ellos fácilmente. Cuando intente cogerlos, será cuando le daremos un modelo sobre como comunicar que los quiere.

- Preguntar ¿qué estás haciendo? y  verbalizar lo que el niño/a esté realizando, por ejemplo: "me como la merienda"; "estoy jugando con una pelota".

- Dedicar un tiempo a jugar de forma cooperativa, favoreciendo la interacción: "ahora me toca a mi", "ahora te toca a ti",... .

Importante a tener en cuenta:

- El contacto visual. Cuidar que el niño/a mire a la persona con la que está interactuando cuando se dirija a ella, ya sea de forma verbal o no.

- Antes de hablarle, asegurarse que está prestando atención.

- Usar apoyos visuales que faciliten la comprensión.

- Enseñar a señalar lo que se quiere.

- Minimizar las expresiones, utilizar frases cortas, evitando palabras redundantes e innecesarias. 

- Hablar despacio y claro. Exagerar el tono, sobre todo en la información más relevante de cada frase.

- Dar el tiempo necesario a la persona para que responda.

- Repetir lo que diga y haga, estableciendo un "diálogo" con gestos y palabras sobre lo que está ocurriendo. Hacer contraimitación.

- Y por último, no olvidar reforzar todos sus esfuerzos.



martes, 14 de marzo de 2017

Programas de trabajo: Área atencional

En la terapia ABA trabajamos todas las áreas del desarrollo evolutivo del niño/a. Dentro de cada área, se encuentran los programas de trabajo o las diferentes habilidades que conforman cada área.

A continuación, les mostramos el área atencional y los diferentes programas que la componen.

Mantener una atención adecuada es un requisito necesario para el aprendizaje de cualquier habilidad, es por ello que desde el inicio de la intervención se trabajan tanto por separado como de forma transversal (a lo largo de toda la sesión), los siguientes programas:


- Contacto ocular: Consiste en que el alumno/a debe mantener el contacto ocular durante  tiempo determinado con la terapeuta cuando se da la instrucción “mírame”. Al principio se refuerza que se mantenga durante al menos un segundo, y ese tiempo irá incrementando hasta valores que sean funcionales, de manera que el niño/a, responda correctamente a la instrucción "mírame" y sea capaz de mantener la atención mirando a la terapeuta el tiempo que sea necesario para que esta realice una demanda. 

Esta habilidad, se generalizará para que el niño/a responda también a otras personas y en otros contextos que no sean el terapéutico.


- Responder al nombre: Este programa consiste en llamar al alumno por su nombre, y que éste responda dirigiendo la mirada hacia la terapeuta (o la persona que lo haya llamado), está dividido en diferentes condiciones:

(a)  La persona que le llama por su nombre está en frente o al lado y el alumno/a  no está realizando ninguna actividad.

(b)  La persona que le llama por su nombre está detrás y el alumno/a no está realizando ninguna actividad.

(c)   La persona que le llama por su nombre está en frente o al lado y el alumno/a está realizando una actividad.

(d)  La persona que le llama por su nombre está detrás y el alumno/a está realizando una actividad.

(e)  La persona que le llama por su nombre está a 5 pasos en frente o al lado y el alumno/a está sentado/a y está realizando una actividad.

(f)    La persona que le llama por su nombre está a 5 pasos por detrás y el alumno/a está sentado/a y está realizando una actividad.

(g)  La persona que le llama por su nombre está a 5 pasos por delante y el alumno/a  está realizando alguna actividad motora gruesa (ej. montar en bici o caminar).

(h)  La persona que le llama por su nombre está a 5 pasos por detrás y el alumno/a  está realizando alguna actividad motora gruesa (ej. montar en bici o caminar).
Para dar por superada cada una de las condiciones el alumno/a, tiene que haber respondido correctamente en diferentes contextos y con diferentes personas.

- Seguimiento visual: Ante la instrucción “mira aquí” la terapeuta desplaza en todas las direcciones un objeto llamativo para el alumno/a, y este debe seguirlo con la mirada. De igual manera que en los anteriores programas, para que la habilidad se dé por aprendida, el alumno/a debe de seguir con la mirada cualquier objeto que le presente cualquier persona y en cualquier contexto.

- Señalar (instrucción): Ante la instrucción “señala” de la terapeuta, el alumno/a debe señalar aquello que se le presente. Se inicia la intervención iniciando al alumno/a a señalar una pegatina sobre un fondo blanco y de ahí se va aumentando la dificultad hasta que el niño/a es capaz de señalar un objeto colocado en la mesa, fotos colgadas en la pared, objetos en una estantería, etc..