lunes, 27 de junio de 2016

Consejos para las vacaciones

La llegada del verano significa también la llegada de las "temibles" vacaciones. Lo que para muchas familias es un momento de relax y de disfrute, para las que tenéis un niño/a con TEA  puede traducirse en una época de estrés debido a que vuestro hijo/a cambia sus rutinas, ya no va al colegio, pasa más tiempo en casa y necesita más atención.



Desde La pieza del puzzle queremos dejaros una serie de consejos para ayudaros a sobrellevar el verano:

- En primer lugar: estructura el día a día, crea un horario con las rutinas básicas: comer, dormir, aseo personal, etc... y con actividades: juego, ver tele, piscina, parque, etc... que vaya a seguir el niño/a 

- Enseña a tu hijo/a este horario. Ha de ver claro que es lo que le toca hacer ahora y que hará después cuando se termine. Si el puede ser partícipe mucho mejor. Por ejemplo: las rutinas y actividades pueden estar pegadas en una cartulina plastificada con velcros y con una flecha, el niño/a con nuestra ayuda puede ir desplazándose de una a otra.

- Utiliza imágenes, ya sean pictogramas o fotos del propio niño/a realizando la actividad.

- Vosotros conocéis mejor que nadie a vuestro hijo/a. Buscar actividades que les gusten, incluso si es posible, darles la posibilidad de elegir que hacer.

- Las vacaciones son un buen momento para aprovechar lo aprendido durante el año, crea juegos y actividades que permitan fomentar los aprendizajes y habilidades adquiridas durante el año, por ejemplo: podemos crear un salvamanteles de cartulina plastificada que tenga el dibujo de los cubiertos, el plato, la servilleta, el vaso, .... y si nuestro niño/a ha aprendido a hacer igualación objeto - foto con distancia, nos puede ayudar así a poner la mesa. 

- Anticipa siempre cada actividad nueva. 

- Si vais a ir de viaje o algún sitio donde el niño/a no haya ido nunca, dedica un tiempo antes a informarle con el mayor detalle posible de todo lo nuevo que se va a encontrar. Utiliza fotos del lugar, de gente que vaya a ver, ... y si vais a utilizar algún medio de transporte en el  que el niño/a nunca haya montado hacérselo saber. 

- Señalizar en un calendario el principio y el fin de las vacaciones. Incluso podéis juntos ir tachando los días.

En definitiva os invitamos a: 
¡ Utilizar vuestra imaginación, aprovechar y fomentar los puntos fuertes de vuestros hijos/as!

lunes, 20 de junio de 2016

Procedimientos de cambio de conducta IV: Coste de respuesta_Economía de fichas

Continuando con los procedimientos que utilizamos en la terapia ABA para modificar o reconducir conductas, hoy hablaremos del coste de respuesta.

El coste de respuesta se produce cuando una respuesta incorrecta o inadecuada va seguida de la retirada de un premio o reforzador que previamente se había ganado. 

Este procedimiento está especialmente indicado para aquellos casos en los que se administran reforzadores cuantificables, por ejemplo: fichas o puntos, y en los contratos conductuales, en los que se especifica claramente la retirada de lo ganado de forma contingente a una conducta inadecuada.

Por ejemplo: Hemos acordado con Juan que por cada hora que pase desde las 16:00 hasta las 20:00 sin gritar, ganará una ficha, en cambio si grita, perderá una de las conseguidas. Al final de la tarde se contabilizaran y obtendrá un premio u otro en función de las fichas que haya conseguido, cuantas más fichas, mayor refuerzo.

Reglas de aplicación:

* Antes de aplicar este procedimiento, considerar si otros menos aversivos como el reforzamiento positivo, la extinción o la redirección a otras conductas incompatibles, pueden ser efectivos.

* Comprobar que los estímulos que se van a retirar, son realmente eficaces como reforzadores para el niñ@. La eficacia del coste de respuesta dependerá de la magnitud del reforzador retirado.

* Para poder realizar coste de respuesta, es necesario que previamente el niño/a haya conseguido ganar puntos (o fichas) que poderle retirar.

* Cuidar que no se llegue a la situación en la se pierdan todos los reforzadores, ya que no se podría controlar que continuará emitiendo conductas inadecuadas. No se puede trabajar con "saldos negativos" ya que esto provoca desmotivación en el niño/a ya que los costos pasan a ser muy altos para poder obtener algún beneficio.

* Es necesario un feedback constante de lo ganado y lo perdido. Uso de tableros con las fichas o de hojas de registro que debemos asegurarnos que el niñ@ sabe interpretar.

* El coste de respuesta debe ser contingente y conllevar la retirada del reforzador inmediatamente se produzca la conducta problema que se esté trabajando y que previamente se ha acordado con el niñ@. Si aparecen otras conductas inadecuadas, deberemos aplicar otro procedimiento, o renegociar con el niñ@ incluirlas en el coste de respuesta.

* Debemos estar seguros que el niño/a entiende el procedimiento y cual es la conducta que se espera de él/ella para conseguir ser reforzado/a y cual sería la que conllevaría la pérdida de lo ganado.

¿Qué es una economía de fichas



La economía de fichas es un sistema de motivación mediante el cual el niño/a va consiguiendo fichas a medida que va realizando conductas adecuadas. La consecución de todas las fichas, conlleva la obtención de un premio (reforzador), que previamente ha sido pactado con el niño/a.

lunes, 13 de junio de 2016

Área de autonomía

Desde la terapia ABA trabajamos todas las áreas del desarrollo evolutivo del niño/a. Dentro de cada área, se encuentran los programas de trabajo o las diferentes habilidades que conforman cada área.

A continuación, les mostramos el área de Autonomía y los diferentes programas que la componen.

Las habilidades de autonomía como comer, vestirse, control de esfínteres y cuidado personal, son aquellas habilidades que requieren la acción del niño/a de manera independiente sin la ayuda del adulto.

1- Comida:

1.- Utilización de utensilios: consiste en enseñar al niño/a a utilizar de manera independiente el tenedor, la cuchara y el cuchillo para la ingesta de los alimentos.


2.- Comidas no preferidas: consiste en condicionar positivamente aquellos alimentos nuevos o reticentes por determinados aspectos como la textura, sabor o temperatura.


2- Habilidad de vestir:

1.- Vestirse: consiste en enseñar al niño/a a vestirse de manera autónoma a través de la ayuda física o de la agenda de imágenes.

2.- Desvestirse: consiste en enseñar al niño/a a quitarse la ropa de manera independiente.



3.- Habilidades del cuidado personal:

1.- Lavarse las manos: consiste en enseñar al niño a lavarse las manos de manera autónoma siguiendo una secuencia de pasos a través de la ayuda física o a través de imágenes.

2.- Lavarse los dientes: consiste en enseñar al niño/a a lavarse los dientes de manera autónoma siguiendo una secuencia de pasos a través de la ayuda física o través de imágenes.


4.- Control de esfínteres: consiste en enseñar al niño/a el control de pipi y de caca a través de un protocolo de intervención.

Además de estas habilidades de autonomía, desde la pieza del puzzle se trabajan otras como peinarse, ducharse, etc... o cualquier otra que un niño/a pudiera presentar dificultad.

lunes, 6 de junio de 2016

Procedimientos de cambio de conducta III: Castigo positivo y castigo negativo

El castigo positivo y el castigo negativo son dos procedimientos que actúan sobre la consecuencia de una conducta, y tienen como objetivo disminuir y/o reducir la probabilidad de ocurrencia de una conducta no deseada.

El Castigo Positivo: Consiste en aplicar algo negativo tras la ocurrencia de una conducta inadecuada. Por ejemplo: El papá de Miriam le da una nalgada por haber tirado la comida durante la cena. Este procedimiento es muy invasivo y poco recomendado.

El Castigo Negativo: Consiste en la retirada de algo positivo inmediatamente tras la ocurrencia de una conducta disruptiva. Por ejemplo: Miriam está viendo los dibujos mientras cena, al tirar la comida, su papá le retira los dibujos.



domingo, 29 de mayo de 2016

Aprender a montar en bicicleta

Montar en bicicleta es una habilidad psicomotora gruesa que puede llegar a ser muy placentera para niños/as con autismo y una actividad que puede llegar a ser compartida con los adultos y los hermanos.

A continuación, les comentaremos como en La pieza del puzzle enseñamos dicha habilidad.

Objetivo: Enseñar a vuestro hijo/a a montar en bicicleta

Qué hacer:

1. De primeras, hay muchos niños que tienen miedo a montar en bicicleta siendo en muchos casos un objeto aversivo para ellos, ya sea por experiencias pasadas, o por ser un objeto desconocido que incluye velocidad. Por ello, lo primero que haremos será condicionar la bicicleta positivamente. En un primer contacto, le haremos que la toque, que se suba en ella, etc.. e iremos poco a poco aumentando dicho contacto, en diferentes días y reforzándolo positivamente con reforzador primario, ej: trozitos de gominolas, trozitos de chocolate, etc.. 

2. Cuando el niño/a ha perdido el miedo y la bicicleta deja de ser un objeto aversivo, trabajaremos los siguientes pasos.

- Montar en la bici y agarrarse al volante correctamente. 

- Pedalear: Tendremos que elegir un recorrido en llano y sin obstáculos. Colocaremos los pies del niño/a en los pedales y le ayudaremos a realizar el movimiento del pedaleo. Al principio, daremos ayuda física teniendo nuestra mano en todo su pie, primero un pie, luego el otro pie y así sucesivamente. Cada dos pedaleadas reforzaremos con el reforzador primario elegido e iremos distanciándolo a medida que va consiguiendo el objetivo (dos pedaleadas, cuatro pedaleadas, y así sucesivamente hasta lograr un buen recorrido). A veces, podemos encontrarnos con la dificultad de que al niño/a se le resbalen los pies o no los fijen bien al pedal. Para ello, podemos usar una cinta que los sujeten bien, la cual, ha medida que el niño/a vaya aprendiendo el pedaleo, podrá ser retirada.

- Mirar hacia delante: Mientras el niño/a pedalea, colocaremos un trozo de reforzador primario (ej: trozito de gominola) a la vista del niño/a dirigiendo su mirada hacia donde debe mirar. Cada intervalo de tiempo mantenido con éxito (ej. 2 segundos), se lo entregaremos y le diremos ¡qué bien ha mirado! para reforzar dicha conducta. El tiempo de contacto ocular en el reforzador tendrá que ir en aumento gradualmente (2 segundos, 4 segundos, etc..).

- Girar el volante: Elegiremos un recorrido donde haya presencia de curvas que nos tengan que hacer girar con el fin de enseñarle a girar el volante en el momento oportuno. Se le brindará ayuda física en las manos y se le reforzará con primario cada vez que giremos el volante. 

- Frenar: Para enseñar a frenar debemos de elegir un recorrido que tenga obstáculos, si no los hay, los podemos crear poniendo cajas en el camino u otro obstáculo posible. Dándole ayuda física en las manos para apretar el freno, frenaremos cada vez que nos encontremos con algún obstáculo y le reforzaremos por ello. 

Todos estos diferentes pasos se van incluyendo en dicho orden en el proceso de enseñanza de la habilidad. 

A continuación, les mostramos un vídeo de uno de nuestros alumnos montando en bicicleta. 




Cualquier duda al respecto, contacte con un profesional cualificado.

domingo, 22 de mayo de 2016

Procedimientos de cambio de conducta II: La extinción y el reforzamiento diferencial de otras conductas

La extinción consiste en la eliminación de todo tipo de refuerzo que mantiene una conducta particular. Se debe tratar al niñ@ exactamente como si la conducta no estuviera ocurriendo, continuaremos haciendo lo que en ese momento haya provocado la conducta inadecuada, por ejemplo, si estamos comiendo y el niño/a se pone a gritar, continuar dándole de comer, y no hacer ningún caso a esos gritos. El tono de voz debe mostrar calma y no verse alterado.
Si se producen conductas de autoagresión, realizaremos un bloqueo físico que impida que el niño/a se haga daño, pero debemos ser lo más asépticos posible, mantener la calma y el tono de voz neutro y no hablar al niño/a para intentar calmarlo, ya que así solo conseguiremos darle más atención a lo que está realizando.
Es importante tener en cuenta:

-          Pico de extinción: La conducta a eliminar aumenta considerablemente antes de que comience a disminuir. Una vez iniciado el procedimiento no dejar de aplicarlo, ya que si se refuerza y la conducta ha aumentado, las sucesivas veces será más difícil extinguir.





-        Una vez que la conducta ha sido extinguida y lleva tiempo sin aparecer, puede darse una recuperación temporal espontánea de la misma. Si se da el caso, hay que mantenerse firme. Esta recuperación es menor en tiempo y en intensidad. Muy importante no ceder porque entonces volverá a los valores iniciales.

Acompañando a la extinción podemos aplicar el reforzamiento diferencial de otras conductas (RDO), este procedimiento consiste en enseñar y reforzar  una actividad alternativa y más apropiada. Por ejemplo un poner al niño/a a realizar algo manipulativo como puede ser insertar monedas en una hucha.

Cuando estamos extinguiendo una conducta, lo más efectivo para reconducirla cuanto antes es reforzar al niño/a por realizar una que sea incompatible con ella, por ejemplo, si tiene una rabieta y está tirado en el suelo pataleando y pegando, podemos sentarlo en una mesa o en el mismo suelo y ayudarlo a realizar un puzzle, poco a poco retiraremos nuestra ayuda hasta que  él/ella se quede realizándolo por si solo/a y su enfado irá disminuyendo y se calmará.      
Buenas noticias: muchas conductas inapropiadas tienden a desaparecer cuando se aprenden conductas apropiadas que son incompatibles entre ellas, de manera que si se está realizando una, no es posible realizar la otra.


Este procedimiento, además de ser útil para acompañar a la extinción, también lo es para aplicarlo con las conductas de autoestimulación, por ejemplo, si el niño/a aletea, podemos hacer que realice collares, o cualquier otra tarea manipulativa con las manos. Esto hará que se reduzca el aleteo tanto en frecuencia como en intensidad.

lunes, 16 de mayo de 2016

¿Cuál es el colegio más adecuado para mi hijo/a?

La mayoría de las familias que  tienen un niño con TEA se ha planteado esta pregunta alguna vez ¿cual es el colegio más adecuado para mi hijo/a? El Sistema Educativo dispone de diferentes modalidades de escolarización. A continuación os exponemos las distintas clases de centros de atención educativa en los que pueden ser escolarizados los niños con TEA :

- CENTRO ORDINARIO

El niño se integra en un aula ordinaria con las adaptaciones y los apoyos específicos para optimizar la respuesta educativa.

Cuando los alumnos con TEA son escolarizados en centros ordinarios será preciso realizar revisiones a lo largo de la escolarización para determinar la adecuación de su evolución. La variabilidad presente dentro del Espectro Autista hará que, algunos de estos niños, precisen recursos altamente especializados que no se encuentran disponibles en todos los centros ordinarios de la red educativa, promoviendo en este caso su escolarización en aquellos que, dentro del sistema ordinario, sean designados como centros preferentes que atienden alumnado que precisa recursos materiales y personales de difícil generalización.

- ESCOLARIZACIÓN COMBINADA

El alumno asiste de forma simultánea a un centro ordinario y a uno específico. Ambos centros desarrollan el currículo conjuntamente y requiere la coordinación de todos los profesionales implicados.

- AULAS DE EDUCACIÓN ESPECIAL UBICADAS EN CENTROS ORDINARIOS

Permiten al alumnado con TEA beneficiarse de interacciones sociales, con niños normotípicos y a la vez recibir un aprendizaje adaptado e individualizado.

- CENTRO ESPECÍFICO

El alumno interactúa con otros escolares ampliando las posibilidades de relación con otros niños que no tienen autismo.

- CENTRO ESPECÍFICO DE AUTISMO

Para alumnado que necesita condiciones de aprendizaje muy individualizadas. 

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A la hora de elegir un centro u otro, lo más importante es pensar en el niño, no hay dos niños TEA iguales, por lo que no es aconsejable pensar que porque otro niño este muy bien en un colegio el nuestro también va a estarlo.

La situación ideal desde la que partir que recomendamos a nuestros alumnos/as es la de  ir a un colegio ordinario en el que poder combinar la terapia ABA que está recibiendo en colaboración con la escuela, pudiendo hacer intervención directamente en el aula y donde haya una estrecha coordinación en el establecimiento de objetivos entre colegio, familia y terapeutas. Pero todos sabemos que esto es muy difícil y que hay pocos centros que lo permitan.

A partir de aquí, lo que debemos buscar para nuestro/a hijo/a es el colegio que nos ofrezca mayor grado de normalización, inclusión, compensación, calidad, equidad en el proceso educativo, interacciones personales y sociales en el aula y en el centro.

Por la experiencia que varias familias nos han hecho llegar, también os recomendamos que elijáis un centro donde los profesionales, educadores, personal de apoyo, etc… que vayan a interactuar con vuesto hijo/a, tengan una formación y experiencia en el trato con niños/as con TEA. Así como que su tutor/a sea una persona que os transmita confianza ya no solo en lo referente a la educación del niño/a sino también en lo que compete a la relación de comunicación que establezca con vosotros/as.

En cuanto a las características del centro que atiende al alumnado con TEA resulta adecuado que el centro educativo sea pequeño, que además cuente con los recursos necesarios que puedan apoyar e incentivar las mejoras que intentemos potenciar, siendo necesaria una apropiada organización como elemento favorecedor de la integración y que asimismo todo el profesorado se implique en la atención educativa de este tipo de alumnado.

Información extraída de: Guía para la integración del alumnado con TEA en Educación Primaria (Instituto Universitario de Integración en la Comunidad – INICO Salamanca 2012)