domingo, 26 de octubre de 2014

ESCUELA DE PADRES: Curso sobre manejo de conducta en TEA y otros TGD

Cuando se lleva a cabo una intervención con metodología ABA es fundamental que desde la familia haya un compromiso firme de ser parte activa de la misma. La finalidad no es otra que conseguir un mantenimiento de las habilidades que se adquieren en sesión y el incremento de horas de terapia, una familia involucrada y formada puede hacer que las rutinas diarias sean nuevas oportunidades de aprendizaje, convirtiendo el día entero en parte del proceso de terapia.

Para conseguir este objetivo, desde La pieza del puzzle, hemos creado una Escuela de Padres, en ella os ofreceremos una serie de cursos y talleres, donde poder adquirir los conocimientos teóricos básicos de la metodología ABA, de forma que os permita después aplicarlos en vuestro día a día con vuestro hijo/a. A medida que avancéis en vuestro aprendizaje, el tiempo que paséis con ellos será cada vez de mayor calidad.

Comenzaremos esta Escuela de Padres con un curso sobre Conducta, donde os brindamos la oportunidad de aprender a tener un buen control instruccional sobre vuestro hijo/a lo que os permitirá poder enseñarle nuevas habilidades y reconducir sus conductas inadecuadas de una manera efectiva.

¡Ánimo! Os esperamos.


domingo, 19 de octubre de 2014

Enseña a tu hijo/a a colorear

Sabemos que muchos niños/as con autismo u otros trastornos del desarrollo, presentan dificultades a la hora de realizar habilidades académicas, como por ejemplo colorear. 

Objetivo: Cómo enseñar la habilidad de colorear a tu hijo/a 

Qué hacer: 

1. Preparar fichas con diferentes márgenes, serán los diferentes niveles que trabajaremos, por ejemplo: 



                   
Nivel 1
                                            Nivel 2                                                


         
            Nivel 3
        
           Nivel 4

         
     Nivel 5
 
Nivel 6

2.Empezaremos a trabajar por el nivel de menor complejidad (nivel 1) e iremos aumentando la dificultad cuando observemos que el niño/a los vaya adquiriendo. 

3.La actividad consiste en qué el niño/a aprenda a: a) coger correctamente el color (si es diestro con la mano derecha y si es zurdo con la mano izquierda), b) colorear sin salirse del margen y c) colorear toda la figura.

4.Cómo colorear, es una habilidad independiente, siempre nos colocaremos sentados detrás del niño/a para darle la ayuda física, ya sea en la mano, muñeca o brazo, dependiendo de la dificultad de cada niño/a. En la enseñanza, no se podrán dar ayudas verbales tipo (“Juanito no te salgas del margen” o “coge bien el lápiz”). 

5.Se dará refuerzo positivo tangible (chuche, juguete, etc...) y/o elogios sociales (¡qué bien lo has hecho!, ¡qué bien coloreas!), cuando el niño/a termine la ficha. Podemos negociar anteriormente con él que premio se ganará si la realiza correctamente. 

6.No pasar al siguiente nivel hasta que el anterior no esté totalmente conseguido. 

7.Para generalizar los diferentes niveles de colorear, se utilizarán otras fichas diferentes pero similar a la enseñada. 

Cualquier duda al respecto, no olvidéis contactar con un profesional cualificado.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Mi experiencia como terapeuta (Por Olga Solé)

Para hablar sobre mi experiencia como terapeuta, debo remontarme  a mis años en la universidad. En segundo de carrera me ofrecieron hacer prácticas en un centro de Barcelona llamado Planeta Imaginario. Hasta entonces para mí, el Trastorno Autista era desconocido, exceptuando alguna clase de conceptos básicos, en alguna asignatura de psicología o trastornos del lenguaje.

Inicie mi primer contacto en el año 2000/01, a través de un curso de extensión universitaria sobre Trastornos del espectro Autista, en que durante todo el año se realizaba una formación tanto teórica como práctica sobre intervención en terapia ABA.
Mi primera experiencia fue sorprendente, tanto por las características del trastorno en si, como por la todo lo que implicaba aplicar una terapia conductual. Aun así,  no tarde en darme cuenta de la efectividad de la misma. Era realmente impresionante como los niños iban aprendiendo, integrando nuevos conocimientos, nuevas habilidades, reduciendo esas conductas disruptivas, conectando cada día más y más con la gente y el mundo que les rodea. Llegando a adquirir un buen lenguaje, que les permitía expresar emociones, deseos e inquietudes con total naturalidad.

Al finalizar el curso, tuve que volver a mi ciudad natal, pero me traje conmigo parte de esa experiencia que tanto me había aportado.
No fue hasta pasados unos años, que me surgió la oportunidad de iniciar mi labor profesional como terapeuta de niños con TEA. No dude ni un instante, hice maletas y me volví para Barcelona.

Durante todos estos años, he estado colaborando con distintos centros (F.I.P.A, Educa’m, IDAAP, Batega, Teayudo…) realizando intervenciones terapéuticas a muchos niños, cada uno de ellos distinto al anterior. Aprendiendo de ellos día a día, siendo para mí, “mis mejores maestros”.

Dentro del Autismo, la evolución de cada niño es distinta, y  está condicionada por muchos factores. Cada niño tiene una serie de fortalezas y debilidades diferentes de las que pueda tener otro, aunque ambos estén dentro de un mismo diagnóstico. En mi experiencia, he visto un poco de todo: niños con pocas  habilidades, que han iniciado una intervención temprana  y que han ido evolucionando  de manera  sorprendente  hasta  llegar a alcanzar habilidades propias de su edad, y otros en los que el aprendizaje ha seguido otro ritmo. Os comento esto, para remarcar la importancia  de  un PEI (Programa de Educación Individualizada), ya que cada niño es único y no sirve de mucho aplicar programas estándar con ellos.

No hay que olvidar también que para que un tratamiento logre los objetivos planteados, es importante  un trabajo multidisciplinar, donde el intercambio de opiniones y puntos de vista de los distintos profesionales, haga de la terapia  un éxito.


Por ultimo remarcar que para un buen avance de la terapia, es fundamental también la coordinación de la familia, el cole, los terapeutas, y todas aquellas personas que rodean al niño. Solo así “caminando juntos hacia un mismo objetivo alcanzaremos el éxito”.

Olga Solé Cerdà

domingo, 21 de septiembre de 2014

Guía de desarrollo infantil

Con la llegada de un nuevo miembro a la familia y sobre todo en padres primerizos, sabemos que os asaltan mil dudas sobre como debería ser su desarrollo, que es lo que hace o no hace y si es correcto o no para la edad que tiene, por eso, hemos pensado que esta guía realizada por la Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de Atención Temprana y editada por el Real Patronato de la Discapacidad os puede ser muy útil.
Las principales preguntas que os hacéis los padres son: ¿Cómo es?, ¿Qué necesita?, y ¿Qué podemos hacer para ayudarle en su desarrollo?
Y estas son precisamente las respuestas que esta guía pretende ofreceros de una forma sencilla y con pautas fáciles de entender, con el objetivo de poder daros una orientación que os sirva de ayuda para entender mejor como es un niño de 0 a 6 años y qué necesita.
La guía se estructura en los siguientes períodos de edad:
— En torno al nacimiento.
— Hasta los 3 meses.
— De los 4 a los 6 meses.
— De los 7 a los 9 meses.
— De los 10 a los 12 meses.
— De los 12 a los 18 meses.
— De los 18 a los 24 meses.
— De los 25 a los 36 meses.
— De los 3 a los 4 años.
— De los 4 a los 5 años.
— De los 5 a los 6 años.

Cada período incluye tres apartados:


— ¿Cómo soy?: Describe brevemente las principales características del niño en ese período de edad.

— ¿Qué necesito?: Ofrece una serie de pautas sobre cómo actuar para responder a las características del niño.

— ¿Qué podemos hacer los padres?: Incluye una serie de sugerencias sobre cómo actuar en los ámbitos más significativos de la vida del niño: la alimentación, el sueño, la higiene, la comunicación y el juego.


Si te interesa puedes descargar la guía pinchando aquí.

domingo, 20 de julio de 2014

El comienzo de una nueva y grata experiencia con ABA

ABA llegó a mis oídos hace ya bastante tiempo a través de una excelente compañera de profesión que lleva años dedicándose en cuerpo y alma a ésta terapia.
Al principio me sonaba extraño, y sinceramente no comprendía mucho en qué consistía, pero ahí mantuve hibernando esa inquietud por saber, por profundizar en sus bases.

Así fue que yo me fui especializando en el ámbito de la Intervención Familiar, y a lo largo del camino, en los diversos proyectos en los que he tenido la oportunidad de trabajar, he ido identificando que una de las mayores dificultades con las que se encuentran las familias con niños/as, con o sin TGD, son los problemas de conducta.

Mientras tanto, y de forma paralela, he seguido escuchando atentamente las historias y los avances que mi buena compañera va consiguiendo con ésta terapia, así que hace poco decidí dar un paso más, y adentrarme en éste complejo mundo de niños con TGD que reciben la terapia ABA, para conocer desde bien cerquita sus bases, su fundamento, su aplicación y sus ventajas.

La cuestión, es que como profesional me considero completamente multidisciplinar, lo cual hizo que al aterrizar en ABA, me surgieran infinidad de preguntas: ¿Cómo distingues algunas estereotipias (como correr) de un comportamiento funcional?, ¿Es posible no conocer el antecedente de la conducta e intervenir igualmente?, ¿Podemos eliminar sus rigideces?, ¿Interfiere el plano afectivo/emocional en su conducta?. ¡Demasiadas preguntas!.
Algunas de éstas preguntas y muchas más que me han surgido y me seguirán surgiendo, he tenido la oportunidad de responderlas a través de éste gratificante periodo formativo, otras, espero que me las pueda ir dando la experiencia.

Pero de las cosas que he aprendido, si hubiera una respuesta común a todas, es qué cómo en cualquier caso de intervención, es fundamental conocer bien al niño/a, sus características, y a ser posible conocer también su entorno, su dinámica familiar, etcétera.
Al mismo tiempo, es imprescindible partir de la base de que los niños/as con TEA, aunque poseen una gran variabilidad en sus características intrapersonales (como todos los niños/as) comparten por lo general, una serie de características comunes: existencia de rigideces, ausencia del mantenimiento ocular, etc. Por lo que a la hora de intervenir, debemos partir de dichas características y no tratar de generalizar aspectos que pudieran ser comunes a los demás niños/as en su misma etapa del desarrollo.

Otro factor de éxito para el desarrollo de la terapia, es la implicación de la familia en la misma. Qué exista congruencia entre lo que las terapeutas trabajan en las sesiones, con lo que hagan padres, madres y familiares en la vida diaria del niño/a es esencial también para que las habilidades que los niños y niñas van aprendiendo, se mantengan a lo largo del tiempo, y sean reforzadas de manera adecuada.

En definitiva, son muchos los avances que he podido observar en muy poco tiempo. Desde aumento de habilidades en interacción social, lenguaje y mantenimiento ocular, adquisición de nuevas habilidades como montar en bicicleta, control de esfínteres, alimentación, etc.

Desde mi punto de vista, el seguimiento individualizado de cada uno de los casos, y la dedicación conjunta entre el niño/a, la familia y el/la terapeuta, y la constancia hacen que ABA sea sin lugar a dudas una terapia de lo más gratificante y efectiva.
Observar los pequeños avances que van realizando los niños en cada una de las áreas, que te devuelvan una mirada de juego, una sonrisa…. es una satisfacción que no se suple con nada.

¡Gracias por la experiencia!
  Marta Bravo Rojo